miércoles, 8 de febrero de 2012

Diario de un muerto: Día 3.

Hoy decidí salir, después de dos días de depresión Post-Mortem quise caminar, el frió no afecta, soy mas gélido que el aire que golpea mis entumidas mejillas.
Es fácil caminar entre la gente sin ser visto cuando estas muerto, Nadie piensa en los fantasmas y mucho menos piensan si caminan con ellos o junto a ellos. Pensé "Debería ir a verla", pero caí en la cuenta de que nunca supe el ritmo de sus actividades... Ni como preguntarle a algún fulano si no me ven.
Me senté en un banco abandonado a reflexionar y mientras me sumergía en mis muertas memorias un grupo de gente paso frente a mi, no les preste mucho atención pues, nadie ve a los muertos... Pero una pequeña niña se quedo quieta y sentí como su mirada penetraba mi muerto ser la mire, y observe como se formaba una sonrisa en su cara.
Alguien regalandole una sonrisa a un muerto. ¡Que barbaridad!... No sabia que hacer me invadió un calor de esperanza y le devolví la sonrisa.
La expresión de la niña se ensombreció; dio media vuelta y corrió a alcanzar a los demás.
Ahora la entiendo... Nadie quiere ver un muerto sonriendole... nadie quiere a un sin nombre.

No hay comentarios: